Protege tus años de jubilación con un flujo de efectivo constante.

Fijo o variable: tú decides
Recibe pagos constantes para garantizar seguridad financiera durante la jubilación.
Elige entre opciones fijas, variables o inmediatas según tu tolerancia al riesgo.
Las anualidades permiten el crecimiento de los fondos invertidos con diferimiento de impuestos.
Selecciona anualidades adaptadas a tus objetivos específicos de ingresos para la jubilación.
NUESTRO ENFOQUE

Convertimos tus ahorros en un ingreso confiable que sostiene tu vida.

Las anualidades son una opción de inversión popular que te ayuda a crear una fuente de ingresos predecible una vez que te hayas jubilado. Nuestros planes de anualidades forman una parte importante de los servicios de planificación financiera, complementando los ingresos del Seguro Social o de pensiones, al mismo tiempo que cubren gastos esenciales con un flujo de efectivo predecible.

Estos planes, además, reducen la dependencia del desempeño del mercado, protegen una parte de tus ingresos frente a la volatilidad y brindan estabilidad durante los periodos de recesión. Nuestros planes personalizados se adaptan a tu edad, salud y cronograma de jubilación, satisfaciendo así tus necesidades, requisitos financieros, consideraciones fiscales y objetivos de legado.

Llevamos estabilidad y previsibilidad a tu estrategia de ingresos para la jubilación.

PASO-1

Planificación de ingresos

Define objetivos de ingresos claros, enfocados en ingresos de por vida, flujo de efectivo predecible y estabilidad en la jubilación. Te ayudamos a planificar de manera que tus ahorros se mantengan durante toda la vida.

PASO-2

Gestión de riesgos

Aborda la volatilidad del mercado y el riesgo de longevidad estructurando anualidades que brinden ingresos constantes, sin importar las condiciones del mercado. Navega las imprevisibilidades de la vida con este plan financiero bien diseñado.

PASO-3

Protección y garantías

Evalúa las características de las anualidades diseñadas para proteger los flujos de ingresos y brindar confianza financiera durante la jubilación.

PASO-4

Revisión continua

Revisa periódicamente el desempeño de las anualidades y la estructura de ingresos para garantizar que estén alineados con tus necesidades y objetivos de jubilación cambiantes.

QUÉ HACEMOS

Te ofrecemos las soluciones adecuadas, todo en un solo lugar.

No importa en qué etapa de tu camino financiero o empresarial te encuentres, la claridad es importante. En JLA Financial Planning, ofrecemos una amplia gama de soluciones integradas diseñadas para apoyar a individuos, familias y empresas en cada etapa de la toma de decisiones. Nuestro enfoque es personalizado, estratégico y completo; integrando planificación, protección y orientación para que cada aspecto de tu panorama financiero funcione de manera coordinada y con propósito.

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Nuestra consulta siempre está alineada con tu estrategia de ingresos para la jubilación.

Nuestra consulta sobre anualidades está diseñada para respaldar la estabilidad de ingresos a largo plazo, asegurando que cada recomendación se ajuste a tus objetivos de jubilación, tolerancia al riesgo y necesidad de un flujo de efectivo predecible.
CONOZCA A NUESTRO EQUIPO

Nuestros Asociados

Juan Luis Aquino

MBA, CCFP, CPFC, FRC
Especialista en Planificación de Ingresos para la Jubilación y Estrategias Fiscales

Amarilis Alicea

CCPF, CPFC
Analista de Riesgos Especializado

Magdalis Martinez

CCFP, CPFC
Especialista en Planificación de Gastos Finales

Preguntas Frecuentes

Una anualidad es un producto financiero que puede darte un ingreso estable y predecible, y en algunos casos de por vida, cuando decides colocar parte (o todo) tu dinero para que se convierta en un flujo de pagos. Mucha gente las usa como parte de su estrategia de retiro porque ayudan a crear una base de ingresos más segura.

Además del ingreso, muchas anualidades ofrecen crecimiento con impuestos diferidos durante la etapa de acumulación (o sea, mientras el dinero sigue dentro del contrato). Eso puede ayudar a que el dinero crezca con más eficiencia cuando se coordina correctamente con otras inversiones y fuentes de ingreso.

Las anualidades también se usan para dos preocupaciones bien comunes en el retiro:

  • La incertidumbre del mercado, especialmente cuando ya estás retirado y necesitas ingresos constantes.

  • El riesgo de vivir más de lo esperado, porque el retiro puede durar décadas.

En Puerto Rico, una anualidad puede complementar otras fuentes como Seguro Social, pensiones o ingresos de inversiones. La clave está en seleccionar la estructura correcta según tu edad, tu tolerancia al riesgo, tu necesidad de liquidez y tu estilo de planificación. Cuando se integra bien, la planificación de retiro con anualidades se enfoca en estabilidad, coordinación y tranquilidad a largo plazo.

Una calculadora de anualidades puede ser un buen punto de partida para aterrizar ideas, pero funciona mejor cuando entiendes que te da estimados, no certezas. Estas calculadoras suelen proyectar cuánto ingreso podrías recibir en el futuro basado en supuestos.

Generalmente te van a pedir datos como:

  • tu edad actual y edad estimada de retiro,

  • cuánto piensas aportar o invertir,

  • cada cuánto aportarías,

  • por cuántos años quieres el ingreso (o si lo quieres de por vida).

En Puerto Rico, estas herramientas ayudan mucho porque cambian la conversación de “¿cuánto tengo ahorrado?” a “¿cuánto ingreso me puede generar eso?” y eso es lo que realmente importa cuando estás pensando en pagar gastos mensuales.

Ahora, ojo: la calculadora no toma en cuenta con precisión factores personales como salud, longevidad, impuestos, ni cómo se coordina con Seguro Social o pensiones. Y aquí, donde la coordinación contributiva y el ingreso del retiro se planifica con cuidado, ese contexto importa.

Para sacarle provecho, úsala como herramienta de escenarios: prueba retirarte antes o después, aportar más o menos, o cambiar el tiempo de pagos. Así identificas brechas y oportunidades antes de tomar decisiones. La seguridad real llega cuando esos números se miran dentro de tu plan completo.

En Puerto Rico existen varios tipos de anualidades, y cada una sirve para un propósito distinto dentro de un plan de retiro.

  • Anualidad fija: ofrece un rendimiento más estable y un ingreso predecible. Se usa mucho cuando la prioridad es certeza y cubrir gastos esenciales.

  • Anualidad variable: el dinero se invierte en opciones que suben y bajan con el mercado. Puede tener más potencial de crecimiento, pero también más riesgo y suele ser más compleja.

  • Anualidad indexada: busca un balance; su rendimiento está ligado a un índice, con cierta protección contra caídas, dependiendo del contrato.

  • Anualidad inmediata: empieza a pagar ingreso poco tiempo después de que inviertes un monto grande.

  • Anualidad diferida: permite que el dinero crezca primero y el ingreso comienza más adelante.

También se diferencian por cómo se paga el ingreso: de por vida, por un término específico, con opción para cónyuge, con periodo garantizado, o con beneficio para beneficiarios. La mejor opción depende de tu meta real: ingreso seguro, crecimiento, o una mezcla. En Puerto Rico, siempre conviene mirar cómo encaja con impuestos, otras fuentes de ingreso y tu plan general.

Las anualidades no suelen reemplazar inversiones; más bien se usan para complementarlas y crear una estrategia más balanceada. En retiro, el reto cambia: ya no es solo acumular, es convertir lo que ahorraste en ingresos confiables.

Una anualidad puede ayudarte a:

  • crear un ingreso estable para gastos esenciales,

  • reducir el riesgo de quedarte sin dinero si vives muchos años,

  • bajar la presión de depender del mercado para pagar la vida diaria.

En muchos planes se usa una estrategia por capas: ingresos garantizados (Seguro Social + anualidad) para lo básico, y otras inversiones para crecimiento y gastos discrecionales. Además, en ciertos casos, la anualidad puede ofrecer crecimiento con impuestos diferidos mientras acumulas.

La clave es que la anualidad sea parte de un plan, no una decisión aislada.

Sí. En Puerto Rico puedes adquirir anualidades diseñadas para ofrecer ingreso garantizado de por vida, y para muchas personas eso se convierte en una pieza bien valiosa para traer estabilidad al plan de retiro.

Ese ingreso se estructura con un pago único o aportaciones, y a cambio la aseguradora te paga un ingreso regular según las condiciones del contrato. Eso ayuda a manejar el riesgo de longevidad (vivir más de lo esperado).

Importante: el “garantizado” depende de la capacidad de pago de la compañía emisora, por eso la selección del producto y la solidez de la aseguradora importan. También hay opciones: ingreso solo para tu vida, ingreso para ti y tu cónyuge, periodos mínimos garantizados, y beneficios a beneficiarios. Esas decisiones cambian el monto del ingreso y la flexibilidad.

Usualmente funciona mejor cuando se usa para cubrir gastos esenciales y dejar otros activos para crecimiento o imprevistos. Además, hay consideraciones contributivas: muchas anualidades crecen con impuestos diferidos, pero se tributa cuando se recibe el ingreso, según el caso.

Los costos de una anualidad no son iguales para todo el mundo porque dependen del tipo de anualidad, cómo se estructura y qué beneficios seleccionas.

En general, los costos pueden incluir:

  • gastos administrativos y de seguro (manejo del contrato, garantías, servicio),

  • costos de manejo de inversiones si la anualidad incluye componentes de mercado,

  • cargos por “riders” o beneficios opcionales (por ejemplo, ingreso garantizado, protecciones para beneficiarios, etc.),

  • condiciones de liquidez: algunas anualidades están diseñadas para largo plazo y pueden limitar retiros tempranos o tener cargos por retiro fuera de lo permitido.

Lo importante no es solo “cuánto cuesta”, sino si lo que pagas está alineado con lo que necesitas: estabilidad, ingreso, protección o flexibilidad. Por eso las anualidades se evalúan dentro del plan completo, no en el vacío.

Tanto en Puerto Rico como en el mainland, muchas anualidades ofrecen un beneficio clave: crecimiento con impuestos diferidos mientras el dinero se queda dentro del contrato. Eso permite que el dinero capitalice sin el “golpe” contributivo anual.

En el mainland, la tributación sigue reglas federales y, dependiendo del estado, pueden existir impuestos estatales también. Usualmente, cuando comienzas a recibir pagos, las ganancias se tributan como ingreso ordinario, según la estructura.

En Puerto Rico, la tributación se rige por el Código de Rentas Internas de Puerto Rico, que es distinto a los estados. En algunos escenarios, para residentes que cualifiquen bajo reglas de residencia, la coordinación del ingreso del retiro puede abrir oportunidades para planificar mejor el impacto contributivo.

Pero aquí hay un punto bien importante: todo depende de tu situación — si tienes ingresos sujetos a reglas federales, beneficios federales, vínculos fuera de PR, o estructuras específicas. Por eso comparar “PR vs mainland” no se debe hacer por generalidades, sino por coordinación real de ingresos, fuentes y residencia contributiva.

Cuando te retiras, un riesgo grande es que el mercado caiga justo cuando tú necesitas sacar dinero. Eso puede afectar el plan de forma permanente. Las anualidades ayudan porque pueden crear un ingreso que no depende del vaivén diario del mercado.

Protegen especialmente contra:

  • riesgo de secuencia de rendimientos (cuando el mercado cae al principio del retiro y estás retirando dinero),

  • volatilidad (para que no tengas que vender inversiones en pérdidas para pagar gastos),

  • dependencia total del portafolio para generar ingreso.

Al cubrir lo esencial con ingresos más estables, tu portafolio puede manejarse con más calma y disciplina, en vez de estar reaccionando a cada bajón.

Depende de tu meta. “Mejor” no es el tipo; es la alineación con tu necesidad real.

  • Las fijas suelen ser preferidas cuando buscas seguridad, estabilidad y un plan más simple, especialmente cerca o durante el retiro.

  • Las variables pueden tener más potencial de crecimiento, pero también más riesgo, más complejidad y generalmente más costos. Suelen considerarse cuando la persona tolera fluctuaciones y tiene otras fuentes de ingreso estables.

Muchas estrategias funcionan por combinación: una base estable para lo esencial y otras inversiones para crecimiento. La decisión correcta se toma mirando tu ingreso, tu horizonte, tu liquidez y tu tolerancia al riesgo.

Comenzar una anualidad no debería sentirse como “comprar un producto”. Debe ser un proceso, porque la anualidad tiene que encajar en tu plan de retiro.

Pasos típicos:

  1. Conversación inicial y metas
    Se define qué necesitas: ingreso de por vida, estabilidad, planificación de impuestos, o protección contra volatilidad.

  2. Revisión de tu panorama completo
    Flujo de efectivo, ahorros, inversiones, reserva de emergencia, Seguro Social, pensiones y seguros.

  3. Evaluación de riesgo y tiempo
    ¿Necesitas ingreso ya o después? ¿Cuánta variación toleras? ¿Cuánta liquidez necesitas?

  4. Educación y comparación de opciones
    Se explican tipos, pagos, limitaciones, trade-offs, y cómo afectan legado y flexibilidad.

  5. Coordinación de impuestos e ingresos
    Cómo se integra con otras fuentes de ingreso y cómo se planifica el impacto contributivo en el tiempo.

  6. Selección y personalización
    Se escoge estructura: pagos, periodo, opciones para cónyuge/beneficiarios, y beneficios opcionales.

  7. Implementación y documentación
    Se hace correctamente el proceso y se alinea el financiamiento con tu plan.

  8. Revisión continua
    El plan se ajusta según cambie tu vida: ingresos, metas, familia, reglas, etc.

En resumen: la anualidad puede ser una herramienta bien poderosa, pero cuando se integra con claridad y coordinación, no por impulso.